Tecnologías como la inteligencia artificial pueden ayudar (y de hecho, están ayudando) a las empresas a aumentar la cantidad de clientes potenciales, así como la calidad y tasa de cierre de las ventas, aspectos muy a tener en cuenta en el caso de las pymes.

Esta tecnología puede formar parte de la digitalización de las compañías, permitiendo una automatización de gran parte del proceso de venta.

Por ejemplo, se puede usar para revisar cada uno de los clientes potenciales para determinar cuáles son los más propensos a comprar o desarrollar los pasos siguientes más adecuados. Así, la plantilla puede concentrarse más en el trato personal con el usuario.

Algunos ejemplos de uso de la inteligencia artificial son los chatbots (asistentes virtuales automatizados), que cuentan ya con procesamiento de lenguaje natural, lo que favorece y mejora la interacción con los clientes. Estos se hacen cargo de conversaciones simples con los clientes a través de la web o de una aplicación, por ejemplo, ayudando a que los agentes de ventas se ocupen de otras tareas más importantes o que requieren un grado de complejidad mayor.

Por otro lado, al proporcionar una respuesta eficaz y oportuna a los usuarios existe un aumento en el nivel de lealtad del consumidor, así como el número de interacciones que pueden tener con la empresa y aumentar los potenciales clientes.

Fuente: emprendedores.es

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