La crisis del coronavirus ha supuesto un espaldarazo casi definitivo a la implantación del teletrabajo. Obligadas por las medidas de confinamiento, las empresas han enviado a sus trabajadores a desarrollar sus tareas desde casa. En el camino han acelerado una transición que, hasta ahora y en función del país que analizáramos, había sido lenta. La circunstancia abre un horizonte de posibilidades amplio, muy en especial en lo relativo a la vivienda. Podremos residir desatados a la oficina.

Hay un sinfín de variables a tener en cuenta. Y todas ellas parecen favorecer a España. Como cuenta Expansión, una encuesta elaborada por la consultora inmobiliaria Knight Frank coloca a España entre los destinos preferentes en todo el mundo. El 17% de los participantes (más de 700) consideraría adquirir una propiedad en nuestro país. Y mudarse. Sólo le supera Reino Unido (30%).

Fuente: magnet.xataka.com

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