Con la llegada del periodo estival, no solo llega el calor, también los fraudes. Las empresas multiplican el volumen de operaciones de manera considerable, la rapidez en la gestión y la alta demanda de servicios son el ambiente perfecto para los fraudes a empresas del sector turismo y ocio. Por lo general, los principales objetivos se centran en hoteles y restaurantes, por ser los que más movimiento presentan en esta época, y por lo tanto, donde es más fácil hacer que un engaño pase desapercibido.

Para evitar sustos, es importante haber previsto las situaciones típicas de funcionamiento diario dentro de unos parámetros de seguridad predefinidos.

Fuente: www.incibe.es

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