Si hay algo que nos ha traído la Sociedad de la Información son datos, gran cantidad de datos. A través de Internet podemos recabar datos de los clientes, de los usuarios, de las empresas, de nuestras propias experiencias y de la sociedad en general. En el momento en que descubrimos la importancia de estos datos en la toma de decisiones de nuestra empresa, hemos dado un gran paso hacia la Transformación Digital y hacia la mejora de los resultados.

Estamos rodeados de datos, vivimos en un mundo que nos ofrece gran cantidad de datos que percibimos en cualquier momento de nuestro día a día. Basta con pisar la calle para obtener datos de la temperatura, de la cantidad de gente o del color de los zapatos del vecino . También podemos obtener muchos datos desde la comodidad del ordenador o del móvil, sin tener que movernos

Según la RAE (Real Academia Española), la definición de dato es “información sobre algo concreto que permite su conocimiento exacto o sirve para deducir las consecuencias derivadas de un hecho”. En general, podemos decir que dato es todo aquello que percibimos desde distintas fuentes.

Y los datos son muy importantes hoy en día. Tanto, que hay un término especialmente acuñado en el ámbito de la Tecnología para hablar de las grandes colecciones de datos: el Big Data (grandes datos, en una traducción bastante literal del inglés).

Los datos son más que el petróleo en el siglo XXI. ¡no se agotan con el uso!

¿Por qué son tan importantes los datos? Pues porque son la base de cualquier decisión que tomamos en nuestra vida, personal y profesional. Cuando optamos por un proveedor en vez de otro, lo hacemos basándonos en los datos que tenemos de ellos (antecedentes, presupuesto, comunicación); si nos decidimos por la implantación de una herramienta frente a sus competidoras en el mercado, la decisión está fundamentada en un montón de datos; al optar por emprender el camino de la transformación digital en la empresa, lo hemos hecho avalados por una gran cantidad de datos.

Pero dado que la cantidad de datos que tenemos a nuestra disposición hoy en día es inmensa, necesitamos ayuda para procesarla  y sacar las conclusiones adecuadas. Cuando ese proceso se realiza en el entorno de la tecnología, es cuando hablamos de Big Data.

Antes de profundizar en este concepto, veamos un poco más sobre lo que nos puede aportar un dato y cómo hemos llegado a este momento de darle tanta importancia. Para ello debemos recurrir a la Pirámide del Conocimiento, también conocida como la “Jerarquía DIKW”, y que representa la relación jerárquica entre los Datos, la Información, el Conocimiento y la Sabiduría.

 

Pirámide del Conocimiento

 

Esta pirámide muestra que la base de la información y del conocimiento es, sin lugar a duda, el dato. Y a través de todos estos escalones, llegamos hasta el nivel más alto, que nos otorga la sabiduría.

Ya hemos visto la definición de dato, ese conjunto de percepciones que tenemos en nuestra vida cotidiana y que pueden darse tanto en el entorno personal como en el profesional. Pero de todos esos datos que percibimos, no todos son de utilidad, algunos de ellos nuestra mente los recoge porque pasan, pero no porque necesitemos almacenarlos. Por eso es importante el concepto de dato útil.

Cuando un dato es de utilidad, lo procesamos y estructuramos de tal forma que se convierte en información, el siguiente escalón de la pirámide.

Para que un dato se convierta en información, además de utilidad, debe tener un significado, es decir, debe tener un contexto, una relevancia y un propósito. Por ejemplo, los datos “hombre”, “80%” y “revistas de motor” no representan nada por sí mismos. Pero si los contextualizamos en una estadística, “el 80% de los usuarios del portal web son lectores de revistas de motor” sí que puede representar una información valiosa.

Los datos los podemos procesar de varias formas, las más comunes son contextualizando, categorizando, calculando, corrigiendo y/o condensando. Así el dato “rojo” pasa a ser importante si lo contextualizamos dentro del entorno de la circulación vial, por ejemplo, o implica un límite de plazo de entrega si lo categorizamos en una escala de urgencias.

Llegados a este punto, es el momento de hablar de los ERP (Enterprise Resource Planning), el software que utilizamos en las empresas para guardar la información de interés de la compañía. Estos programas almacenan gran cantidad de datos de todas las áreas, que no servirían de mucho en la empresa si no los dotamos de cierta relevancia. Por ejemplo, el dato de facturación por departamentos en sí mismo no representa gran cosa, a menos que lo comparemos con los datos del ejercicio anterior y veamos que el departamento de producción ha incrementado los ingresos. En ese momento pasa a ser información útil que nos sirve para la toma de decisiones.

Y aquí es cuando subimos al siguiente nivel de la pirámide, el conocimiento. Cuando somos capaces de interpretar la información, basándonos en su análisis y nuestra propia experiencia, somos capaces de tomar decisiones personales y profesionales. Siguiendo con el ejemplo anterior del incremento de facturación en el departamento de producción, la experiencia y la información que tengamos del mercado, nos pueden llevar a tomar la decisión de incrementar la cadena de producción o, por el contrario, eliminar otros departamentos que no han obtenido los mismos resultados.

“Estamos ahogados en información y hambrientos de conocimiento.” Rutherford D. Rogers

Por último, la aplicación del conocimiento nos lleva a la sabiduría, en la cúspide de la pirámide. La sabiduría, generalmente está ligada a la experiencia, un banco de datos enorme y seminconsciente en potencia, al que nos confiamos cuando hay conflictos, barreras o dificultades al ejecutar una tarea. El análisis de toda la información que tenemos, la prudencia y una determinada actitud frente a los problemas, son los factores que nos llevan a ese estadio de sabiduría tan deseable.

Una vez desgranados todos estos conceptos, estamos ya en disposición de hablar del Big Data, el término que resuena hoy en día en los entornos tecnológicos y empresariales y que está tan ligado al concepto de Transformación Digital. La definición más utilizada de Big Data es la que ofrece la consultora Gartner: “un conjunto de datos de gran volumen cuya complejidad y velocidad de crecimiento requieren de herramientas específicas para recopilarlos, almacenarlos, procesarlos y analizarlos, para que resulten de utilidad”.

“You can have data without information, but you cannot have information without data.”  Daniel Keys Moran

Es necesaria una visión profesional del Big Data. Debemos analizar qué tipos de datos podemos y debemos recopilar, siempre observando las más estrictas reglas de privacidad, cómo debemos almacenar esos datos y, por último, qué herramientas debemos utilizar para analizarlos y extraer información relevante con la que pasar al nivel de conocimiento y sabiduría. Sin duda, el dato es el origen y fuente de todo. Lo demás lo aporta nuestra experiencia y el conocimiento de nuestra realidad empresarial.