Los beneficios de la transformación digital en las empresas son evidentes. Pero si por algo se caracteriza la tecnología es por su rápida evolución y constante cambio. Un conocimiento que es útil hoy puede quedar obsoleto dentro de unos meses. Y esta afirmación es especialmente consistente en el caso de manejo de soluciones tecnológicas, software o plataformas digitales. La velocidad a la que marchan los avances tecnológicos requiere un reciclaje constante.

Estar al día de los últimos progresos supone una ventaja competitiva para cualquier empresa,​ que puede aprovechar esos conocimientos para mejorar su productividad, eficiencia o relación con los clientes. Y especialmente para adaptarse a los continuos cambios provocados por la propia innovación tecnológica.

La formación de los empleados supone​ una ventaja competitiva difícil de superar: una empresa vale tanto como lo que sabe hacer. La capacitación del talento en la empresa es una inversión beneficiosa para ambos, y la formación continua​ , una necesidad.​

La innovación es la base del modelo de negocio que se encamina al éxito, y quedarse obsoleto es una losa que frenará el crecimiento de cualquier empresa. También (y especialmente) en la pyme. Las pequeñas y medianas empresas pueden aprovechar rápidamente los beneficios de un proceso continuo de aprendizaje. Debido​ a que su estructura es mucho más ágil, podrán implementar esos conocimientos en la empresa a una gran velocidad, mejorando sus procesos y competitividad.

 

El papel de las personas en la digitalización

Cuando se habla de transformación digital, la tecnología suele ser protagonista. Pero la digitalización es mucho más que la suma de las tecnologías que se implantan. El cambio, en sí mismo, es el motor de la digitalización, y va más allá de las herramientas que se implementen.

El papel de las personas en la transformación digital es incuestionable, y las compañías que no tengan a los empleados en cuenta en su proceso de digitalización, no obtendrán los resultados que esperan.

El empleado es uno de los ejes centrales de ese cambio, y su formación es el motor que permitirá que no deje de funcionar.

Por eso, precisamente una de las acciones que las pymes deben tener en cuenta para la adecuada transformación es la formación continua en capacidades digitales, que genere una verdadera cultura tecnológica en la compañía de forma transversal.

Según el índice DESI (Índice de la Economía y la Sociedad Digitales), el capital humano español aún están por debajo de la media de la Unión Europea en materia de competencias digitales básicas: el 55% de las personas entre 16 y 74 años poseen capacidades digitales básicas.

 

Formación para las competencias digitales

Los beneficios de la formación van en un doble sentido: por un lado, la empresa no solo tiene la posibilidad de mejorar sus capacidades, sino que las compañías que apuestan por la formación continua también tienen la posibilidad de captar mejor talento. Y por supuesto, de retenerlo, algo fundamental en estos momentos. Tan importante es lograr atraer buenos profesionales a la empresa como ser capaz de conservarlos con un nivel óptimo de satisfacción y productividad en ambos sentidos.

En cuanto a las competencias digitales más demandadas por las empresas en la actualidad se encuentran las relacionadas con la gestión de comercio online (​ e-commerce), así como sus diferentes plataformas, los conocimientos en ciberseguridad​ ,​ experiencia de usuario (estrategias de Customer Experience), competencias en edición de imagen y vídeo, así como en marketing digital.

Algunas de las habilidades tecnológicas que están experimentando un mayor crecimiento son las de gestión de datos (Big Data), conocimiento de redes sociales,​ comunicación digital, programación web, desarrollo de aplicaciones móviles o administración electrónica.

 

Opciones de formación al alcance de las pymes

 

  • Formación bonificada

Se trata de una formación subvencionada que se concede a las empresas para que inviertan en formación a nivel profesional de sus empleados. Dicha formación tiene que perseguir el objetivo de aumentar el rendimiento y competitividad del trabajador y​ estar relacionada con la actividad de la empresa o el puesto de trabajo.

Estas acciones formativas son gratuitas para los empleados y no tienen coste para las empresas,​ ya que el importe de la formación es bonificable en las cuotas de la Seguridad Social. Todas las empresas pueden realizar esta formación, para la que disponen de un crédito anual, variable en función de las cotizaciones realizadas.

Las empresas pueden elegir entre organizar directamente la formación, o encomendar a otra organización especializada que programe la formación de forma externa.

Según datos de Fundae (Fundación Estatal para la Formación en el Empleo), en 2019 accedieron a estas formaciones 313.231 empresas españolas de hasta 49 empleados y 26.486 empresas de 50 a 249 empleados. Las micropymes (de 1 a 9 empleados) son las empresas que más acuden a este tipo de formación.

 

  • Formación online

Si nos podemos llevar un aprendizaje de los últimos meses, es que la digitalización es posible en casi todos los ámbitos, y tiene innumerables beneficios que pueden ser aprovechados por las empresas.

El avance que se ha producido en el nivel teletrabajo a todos los niveles, también es una importante enseñanza. En este sentido, realizar formación online ha​ sido una opción desde hace años, pero ahora es una realidad mucho más palpable y sobre todo, apetecible para los empleados.

El hecho de no tener que trasladarse físicamente al centro de estudios para realizar la formación será un beneficio para la empresa y el empleado tanto en costes, en tiempo, y por supuesto ventajas para la conciliación ​ ​del trabajador en su vida personal.

Las ventajas de la formación online radican en la flexibilidad y una ampliaoferta formativa que no deja de aumentar, además de una gran variedad de costes.

 

  • Moocs

Los Mooc (Massive Online Open Course) es un tipo de formación online que no ha dejado de crecer durante los últimos años. Se trata de cursos online masivos y abiertos que constituyen una alternativa para la pyme y el empleado que quiera apostar por una formación innovadora. Han experimentado un notable crecimiento durante los últimos años.

Entre sus características y ventajas se encuentran que no cuentan con una limitación en el número de matriculaciones, son 100% online y todos los materiales son de carácter gratuito.

Pero no por ello dejan de tener calidad, al contrario. Una de sus cualidades es que suelen estar respaldados por entidades y profesionales de prestigio. Importantes centros de estudios y universidades de​ todo el mundo ofrecen una gran cantidad de este tipo de cursos online, y gratuitos.