La tecnología blockchain comenzó a ser conocida a finales del año 2015, sobre todo asociado al concepto del Bitcoin.

Según algunos expertos, las cadenas de bloques no han sido suficientemente valoradas, y advierten de que va más allá de las criptomonedas. En concreto, para las empresas esta tecnología tienen infinidad de aplicaciones diferentes. Algunos de los expertos confían en que será este año 2020 cuando se empiecen a generalizar más sus aplicaciones prácticas.

La consultora IDC Research pronosticaba que la inversión global en esta tecnología crecería en 2019 un 88%, superando los 2.600 millones de dólares.

Esta cadena de bloques funciona como una máquina de certificación digital de que algo ha sucedido en un momento concreto. Si hay intentos de corromper esa cadena de bloques los miembros de la red son testigos constantes de todo lo que pasa en ella.

La trazabilidad de la transmisión de información, la hace especialmente útil en procesos logísticos, además de evitar fraudes y falsificaciones son algunas de sus aplicaciones más prácticas en las empresas. Las pymes pueden aplicar una visión rompedora, creando incluso nuevos modelos. Aunque aún está por despegar, los especialistas reconocen que el uso de blockchain necesita un cambio cultural y también una adaptación normativa.

Fuente: elpais.com

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