En la actualidad, estamos pasando por una transformación digital y un avance tecnológico sin precendentes. Este avance también ha llegado a la inteligencia artificial en el campo de la sanidad. Un claro ejemplo de esta relación es DSP-1181, una molécula creada por la start-up británica Exscientia y Sumitomo Dainippon Pharma, la cual está desarrollada por inteligencia artificial y que será comprobada en humanos.
Hasta ahora, la duración del proceso de creación de un medicamento hasta que llega al mercado es de entre 10 y 12 años, según el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), sin embargo, con la inteligencia artificial que se presenta, la duración se reduce a tan solo un año.
El medicamento será utilizado para tratar a pacientes con trastornos obsesivo compulsivo (TOC) y fue creada mediante algoritmos que se encargan de examinar los compuestos potenciales, que luego se comparan con una base de datos de parámetros.
DSP-1181 entrará en la primera fase del ensayo clínico en Japón, con el fin de comprobar su seguridad, sus efectos secundarios y sus dosis adecuadas. Lo hará con personas, entre 20 y 100 voluntarios, tanto sanas como afligidas por trastornos.

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