La innovación digital avanza más rápido que nunca, así como el de la cantidad de diferentes tecnologías que las empresas pueden poner a su disposición.

Asimismo, la transformación digital de las compañías se ha venido produciendo a un ritmo constante pero imparable. Y es que todos los negocios, sean del sector que sean, pueden beneficiarse de la digitalización. Pero eso no significa que todos deban seguir el mismo camino, especialmente en el caso de las pequeñas y medianas empresas,​ las cuales tienen necesidades y características muy heterogéneas.

Tan importante es apostar por la tecnología como elegir la tecnología adecuada a lo largo de ese camino hacia la digitalización.​ En primer lugar, porque es evidente que el presupuesto es limitado y cualquier inversión debe hacerse de forma estratégica. Pero además, realizar ese viaje hacia la digitalización dando los pasos adecuados ayudará a conseguir los objetivos marcados antes y mejor.

Sin embargo, aunque no haya una guía que seguir para todas las empresas, sí existen una serie de tecnologías elementales que pueden ayudar a colocar unos cimientos sólidos sobre los que construir una buena digitalización.​ En este sentido, una de las tecnologías que no pueden faltar en la digitalización de la pyme son los servicios en la nube​ .​

 

 

La computación en la nube básicamente consiste en la gestión de los recursos informáticos de la empresa a través de infraestructuras virtuales, reemplazando las máquinas locales. Los beneficios inmediatos de la aplicación de esta tecnología residen en la flexibilidad, la escalabilidad o la reducción de costes.

De hecho, según la consultora IDC, el gasto mundial en servicios e infraestructuras de nube pública se duplicará en los próximos años desde los 229 mil millones de dólares invertidos en 2019 hasta llegar a casi 500 mil millones de dólares en 2023.

Modelos de implementación de espacios en la nube

 

Es necesario tener en cuenta las diferentes formas de implementación que existen de los servicios en la nube. Básicamente encontramos los modelos de cloud pública, híbrida y privada.

La nube pública es la que conocemos todos y usamos diariamente, se trata de aplicaciones y software que podemos usar a través de internet, y que están disponibles para cualquiera que quiera usarlos. La infraestructura de esta nube es compartida y el proveedor de ese servicio es su propietario, quien además debe encargarse de su mantenimiento y gestión. El control de los gastos y la flexibilidad son sus principales ventajas.

En el modelo de nube privada toda la infraestructura tecnológica está físicamente dentro de la empresa: servidores, centros de datos… Y todos los servicios informáticos se ofrecen mediante una red privada. Las ventajas que ofrece respecto al anterior son una mayor personalización y control, aunque los costes aumentan.

La nube híbrida permite,​ como su propio nombre indica, obtener parte de las características de ambos modelos. Habitualmente, los datos más sensibles se alojan en la modalidad privada mientras que las aplicaciones menos críticas se usan en la nube para obtener mayor agilidad.

En el ámbito de la pyme,​ la elección de un modelo u otro vendrá definida por las necesidades concretas de la pyme, que deberá valorar cuál es la mejor en función de sus características, objetivos y situación actual.

 

 

Tipos de servicios en la nube para la pyme

 

Existen en la actualidad multitud de servicios ofrecidos a través de la nube, y cada vez más. No solo permiten trasladar los datos corporativos a la nube, sino que también se pueden subir a la nube plataformas y soluciones completas.

En este sentido, uno de los servicios de almacenamiento en la nube más populares y usados por las empresas, es el almacenamiento en la nube. Estos​ servicios permiten trasladar todos o parte los datos de la pyme a la nube. Esto permite que los empleados puedan acceder a la información desde cualquier lugar.

Este tipo de soluciones de almacenamiento cuentan con ventajas añadidas, como una mejor protección de los datos y recuperación ante desastres, ya que proveen copias de seguridad de los datos.

Este servicio anteriormente descrito se suele enmarcar dentro de la tipología de infraestructura como servicio (IsaaS).​ Se trata de una de las formas más elementales de la computación en la nube, y permite a las empresas acceder a servicios básicos, lo más parecido a un centro de datos virtual.

Por otro lado encontramos el software como servicio (SaaS)​, también muy popular. Se trata de un producto listo para usar, tan solo hay que contratarlo para empezar a utilizarlo. Las soluciones de ofimática en la nube, por ejemplo, son consideradas software como servicio, así como los servicios de correo electrónico en la nube.

Las pymes se pueden beneficiar, por ejemplo, de suites de ofimática online que ofrecen versatilidad y mejoran la movilidad de los empleados. Pero no solamente podemos acceder al e-mail, procesadores de texto u hojas de cálculo en la nube, sino a todo tipo de programas informáticos que se nos ocurran. Existen proveedores de servicio de toda clase de software en la nube: contabilidad, facturación, gestión de relaciones con clientes (CRM) y todo tipo de aplicaciones empresariales.

En último lugar, las plataformas como servicio (PaaS)​ permiten a la empresa contratar tanto la​ infraestructura como las herramientas y sistemas operativos en la nube para poder implementar y administrar en ellos sus propias aplicaciones.

 

Ventajas de los servicios en la nube para la pyme

 

 Además de los mencionados hasta ahora, los principales beneficios de los servicios en la nube para la pyme son los siguientes:  

  • Innovación. Las​ pequeñas y medianas empresas pueden acceder a tecnologías punteras que antes solo estaban a disposición de las grandes corporaciones.  
  • Flexibilidad. Una​ de las ventajas principales de los​ servicios en la nube es que se puede acceder ​ a los recursos desde cualquier lugar, facilitando el teletrabajo y la movilidad.​
  • Escalabilidad.​ La mayoría de los servicios en la nube tienen la capacidad de adaptarse al propio crecimiento de la empresa. La pyme puede ir aumentando los recursos (y la tarifa que se paga por ellos) a medida que la empresa va creciendo.
  • Reducción de costes. Derivado​ de lo anterior, no es necesario adquirir de antemano costosos equipos informáticos antes de saber siquiera si se van a dar uso. En los servicios en la nube se paga por lo que se usa. El mantenimiento, además, corre a cargo del proveedor, lo que evita gastos extra en reparaciones y conlleva una baja inversión inicial.
  • Continuidad de negocio.​ Los proveedores de servicios en la nube suelen ofrecer infraestructuras con copias de seguridad automatizadas de los datos, lo que permite disponer de los datos y una mayor protección de los mismos frente a incidentes.

Además de elegir la tecnología adecuada, las pymes no deben olvidar otras consideraciones, como elegir a proveedores de confianza. Es importante verificar que la​ seguridad es también una de las principales preocupaciones para el partner que seleccionemos.

 

Diagrama de Gartner (julio 2019) Cuadro de los mayores proveedores de infraestructuras como servicio (IaaS) en la nube.